KRONIKÓN DEL 2003

 

Es año de pancartas y lemas contundentes. Primero el “Nunca máis” y luego el “No a la Guerra”. La calle mostró algo más que su desacuerdo y compartimos comidas y cenas con el horror en directo. El ecológico y el humano. El olor de chapapote se mezcló con el de nuestra sopa y asistimos al bombardeo de Bagdad como a una sesión de fuegos artificiales en la Concha. Cuando localizaban a un Sadam Husseim con más aspecto de secuestrado que de dictador, pensamos que, como en las películas, se acabaría la guerra. Pero no. También se esforzaron en arreglar la suya los palestinos e israelíes, pero tampoco. Su “Hoja de Ruta” acabó en varios atentados contra Arafat. Si a esto añadimos la desintegración del Columbia en Texas, el atentado del metro en Seúl, el de Casablanca, el del hotel de Yakarta, el de Bombay, los de Estambul, el del tren del Cáucaso, los accidentes aéreos en Argelia y Turquía, los naufragios en Bangladesh y los terremotos de Argelia e Irán, pues podemos pensar que las buenas noticias no son noticia. Encima la neumonía atípica.
A pesar de todo el Ibex 35 subió un 28% y Perurena lo hizo 1.700 veces con la piedra de 100 kilos. Josune Bereziartua y su compañero Richar Otegui, se subieron a una bien gorda y bailaron en ella el aurresku. A Joanne Somarriba se lo bailaron cuando se trajo el tercer Tour y el oro en los Mundiales, como a Igor Astarloa. Y la Real… bueno, una pasada. Nos alegramos al conocer que indultaban a la nigeriana Amina Lawal, condenada por ser violada, y que a otra mujer, esta vez iraní, le concedían el Nobel de la Paz. Aquí se concedía el título de “Vasco Universal” a Martín Ugalde y Ainhoa Arteta. Si cambiamos el orden del título subrayaremos que nos visitaron Woody Allen y los Rolling Stones. Y Paco Rabanne, que quiere traer su universo a Trintxerpe. Pero Astillero se llevó la Bandera de la Concha tras el verano más caluroso del siglo.
Oteiza llevaba su obra, por primera vez, a EEUU poco antes de morir. También nos dejaban la oveja Dolly, Alberto Sordi, Eduardo Úrculo, Chumy Chúmez, Jesús Artze, Nina Simone, Gregory Peck, Catherine Hepburn, Compay Segundo, Celia Cruz, Bob Hope, Elia Kazan, Vázquez Montalbán y Julen Lekuona. Y quemaron el caserío Unanue Zar, y aparcaron para siempre en los hangares de París ese pájaro de acero llamado Concorde.

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